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La batata del jable, el prodigio de secano en forma de tubérculo

CAJA_SIETE

A la isla de Lanzarote nos vamos, a Soo concretamente (municipio de Teguise). Recordamos el reportaje. Aquí vive Gustavo Rodríguez Peña, agricultor, y su familia.

Producto top en Canarias junto a los vinos, los quesos, las salazones: la Batata de Jable. Evidentemente estamos visualizando ese tubérculo soberbio que evidencia carácter y abandera tradición y versatilidad.  Agricultura heroica, denominada así y que se vincula a los viñedos (La Palma, El Hierro, Tenerife, la Ribeira Sacra en Galicia) pero que muy bien se puede aplicar a esta batata del jable. Cuesta mucho: la labor es dura, inmensa (a veces no lo valoramos); en mucho tiempo no se ha valorado y el agricultor ha seguido perseverando

Es el coste de sacar adelante un producto de gran calidad: poco a poco la gente se viene a dar cuenta, además de ser un verdadero superalimento por sus características y propiedades.

Nosotros lo cultivamos de la manera tradicional respetando los tiempos y el entorno y todo para proporcionar un género de gran calidad en una tierra que abarca desde Famara (costa noroeste), cruzando toda la isla hasta Puerto del Carmen y Playa Honda.

Nosotros cultivamos la batata jable, de secano, desde Soo al Complejo Agroindustrial; el jable son restos de sedimentos marinos que los vientos han depositado a lo largo del tiempo en esas zonas y hace el efecto a modo de esponja: absorbe el agua la humedad lo poquito que pueda haber y lo va dejando pasar hacia abajo como si fuera un filtro.

Ahí aguarda el estrato de tierra más dura que denominamos “la madre”, que retiene el agua. Cuando plantamos (no sólo batata sino también sandía, calabaza, tomate,…) el cultivo tira de esa humedad lo que haga falta.
Aquí cabe resaltar que no hay que confundir jable con la ceniza volcánica o lapilli (que en Lanzarote llaman “arena”), en un caso para el cultivo de la batata y en el otro para la viña. Ambos sustratos cubren la tierra para retener la humedad de la noche y filtrarla hacia el terreno que se encuentra debajo.

La realidad, está claro, la marca el agua y la gestión de la misma. ¿Cuál es la línea delimitatoria y los precios según unas calidades u otras?
Gustavo Rodríguez detalla que los agricultores desde la zona del complejo hacia abajo lo hace de esa forma tradicional: protegiendo los cultivos de los vientos con los bardos y las melgas.

Otras zonas, que nosotros decimos del monte, no todas pero sí muchas parcelas riegan con agua depurada. ¿Cuál es el problema? Que si el tubérculo recibe demasiada agua, se pudre. Por fuera no se nota, pero por dentro se pone negro. No te la vas a poder comer. Además, con el tiempo esta práctica puede estropear los propios terrenos (que son muy frágiles), que no se pueden trabajar de cualquier manera.

Así que lo lógico es que sigamos esa práctica y no otras que no tienen sentido, que den un producto de calidad y que el sector primario de Lanzarote pueda vivir dignamente de esos cultivos.

¿Qué diferencia una batata de jable de otras que se consumen en Canarias? “El mismo terreno y la forma de cultivar, sin nada, gestionando la humedad y que la planta absorba los nutrientes de tal forma que incorpore el mayor volumen de materia seca y que ofrece el máximo sabor”.

Gustavo indica detalles de laboriosidad del cultivo y sus curiosidades. Período ideal, de febrero a mayo, cuando se aprovecha el agua que cayó en la tierra (si es que llovió), se filtró. Comprobar las condiciones (catar) y decidir plantar.

Entonces hay que “melgar” la tierra, esto es, hacer surcos con cereales (el centeno el que más crece y el más fuerte) y cultivas. O también se puede hacer con aulagas, colocándolas en filas para proteger los cultivos del viento orientádolos en sentido contrario. Se prepara el abono (compost o estiércol), hacer el hoyo que te entierra ese abono; cortamos la planta, de la rama (se selecciona la que tenga los nudos más cerca unos de otros),…

Exacto: a pesar de ser tubérculo, no se siembra como la papa. Después de preparar el terreno hay que coger una rama de la planta y sacarle siete u ocho trozos de unos 10 centímetros que hay que enterrar sobre ese montoncito de jable (previamente ha habido que cavar hasta alcanzar la tierra, abonar con estiércol y tapar con el jable). Esa ramita echará raíces hasta producir la esperada batata.

Luego proceder una por una, preparar montañitas y consolidar con piedras; y cada 15 días a escarbar; rehacer los montones y así durante 6-8 meses.

FLOW
CARTANET
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