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Una España sin hoteles, bares y restaurantes, ¿hasta Navidad?

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Según un nuevo artículo de El Mundo, del compañero Eduardo Fernández, el Gobierno ya se plantea una reactivación de la actividad y del empleo en dos tiempos. La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, expuso ayer que existirían dos fases para la recuperación laboral paulatina del país: una primera hasta verano, para el tejido productivo, y una segunda que se prolongaría hasta el término de 2020. Es decir, no se habla ya del verano como punto de inflexión para la vuelta a la normalidad de bares, restaurantes y hoteles, ya castigados por el coronavirus y el confinamiento, sino de casi un semestre más allá de la temporada alta.

Desde el Ministerio de Trabajo, no obstante, apuntan que la decisión sobre la vuelta a la actividad corresponde en todo caso a Sanidad, no al departamento de Díaz.

Los Erte tras el estado de alarma

En consecuencia, la ministra insta que ''se ha de continuar con los ERTE de fuerza mayor, porque a día de hoy y hasta dentro de meses van a seguir sin actividad". Sin embargo, estos ERTE están enmarcados a la situación extraordinaria del estado de alarma. Tanto empresarios como representantes de los trabajadores han advertido al Ejecutivo de que necesitarían ciertas garantías si se recurre a una prolongación más allá de dicho estado, a día de hoy decretado hasta el 26 de abril. En concreto, los empresarios buscan asegurarse que las cargas aliviadas por esta fórmula, como el pago de la cuotas de sus trabajadores a la Seguridad Social, no sean sorpresivamente reclamadas por el Ejecutivo más adelante.

Con o sin ERTE, que la normalidad laboral se postergue hasta final de año tendrá un gran impacto en las cuentas, públicas o privadas. Díaz subrayó ayer que especialmente se deben "cuidar y proteger" tanto el sector turístico como sus actividades asociadas. Antes de la pandemia, el turismo abarcaba a cinco millones de asalariados, si se contabiliza la restauración, la hostelería y el comercio.

Hasta que sea extraordinariamente segura

El peso del sector turístico en España es especialmente importante, en torno al 12% del Producto Interior Bruto (PIB) y un 13% de la actividad laboral. Esta dependencia se considera un lastre de cara a la recuperación postcoronavirus, dado el repliegue global en los desplazamientos. De hecho, en las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) conocidas esta semana, las estimaciones eran especialmente negativas para países de ese mismo perfil, como por ejemplo Grecia o Croacia.

En la rueda de prensa de ayer, la ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, ahondó en que "España no empezará con la actividad turística hasta que sea extraordinariamente segura", un planteamiento que también aleja del verano las expectativas. Según Díaz, su homóloga de ese ramo ya busca soluciones complementarias.

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FLOW
CARTANET
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