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Notable apuesta por la raza bovina palmera

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Puede tener su origen en la vaca Rubia Gallega, que llegó a la Isla Bonita durante el siglo XIV como animal de abasto para atender a la notable mano de obra empleada en los importantes astilleros de la época.

O para las construcciones, utilizadándolo como animal de arrastre para el transporte de piedras de gran volumen y troncos de pino de tea, cuya madera era empleada en maderas y vigas de gran peso.

La Asociación de Criadores de Vaca Palmera (AVAPAL), con Luis Vicente Martín de Paz al frente, presentó en su día el sello de calidad diferenciada “Raza Autóctona 100%”, otorgado por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno de España el pasado mes de abril.

La Raza Bovina Palmera, este animal dócil, tranquilo, bien formado desde la cabeza hasta el rabo, con un peso en torno a los 600 kg, y cuya alimentación era principalmente la riqueza de las forrajeras de la Isla, comenzó a extenderse por orografía palmera, sobre todo en los campos, donde se utilizaba para la labranza y la construcción de grandes paredes en fincas, estanques o embalses de agua, entre otros menesteres.

Hoy la Raza Autóctona 100% tiene gran potencial como animal de excelente aptitud cárnica. Su leche es destinada a amamantar a sus terneros. Es un animal que se cría en libertad, en explotación semiextensiva, y que se utiliza también para poner en valor algunos de los trabajos que antaño realizó al servicio del campo, como la arada o la trilla.

Gracias al empeño de AVAPAL y al trabajo de investigación de la veterinaria María Nieves Rodríguez Marín, ha sido posible obtener el reconocimiento de calidad que esta carne estaba pidiendo, con todo lo que ello significa social y económicamente para el mundo ganadero de la Isla, puesto que nos encontramos ante una raza única en Canarias y con un gran potencial.

La Vaca Raza Autóctona 100% Palmera es una animal de tamaño medio. Su construcción es bien proporcionada y equilibrada, con buena masa muscular. Encornaduras del color de la pezuña, blanquecina uniforme, orejas horizontales, morro ancho y de color claro, cruz poco destacada y línea dorso lumbar recta. Color rubio claro de tonalidad uniforme, ojos pequeños, animal de carácter dócil y longevo.

En la actualidad, AVAPAL, en colaboración con diversas explotaciones ganaderas, cuidan del mantenimiento y crecimiento, donde se garantiza el control genealógico de cada uno de los animales a través de las pruebas de ADN, para mantener la raza lo más pura posible, tanto en los machos como en las hembras. Se llevan a cabo pruebas del control de rendimiento desde el nacimiento del animal hasta su sacrificio.

El director general de Ganadería del Gobierno de Canarias, David de Vera, destacó el trabajo que viene realizando la asociación, a quienes invitó a saber aprovechar con profesionalidad este sello de certificación de calidad, que supondrá rentabilidad para todos los ganaderos.

Por su parte, el presidente del Cabildo de la Palma, Anselmo Pestana, elogió el buen trabajo de AVAPAL y puso en valor la raza autóctona palmera, reconociendo el buen trabajo que hasta aquí han hecho los ganaderos y se comprometió a seguir apoyando este sector por la importancia socioeconómica, patrimonial y gastronómica que tiene para isla de la Palma, que la convierte en un referente de carne de ganado vacuno de primera calidad.

La calidad de esta carne, Raza Autóctona 100%, viene avalada por un estudio científico, realizado por la veterinaria e inspectora de Salud Pública, María Nieves Rodríguez Marín, y respaldado por la Universidad de La Laguna, que le otorgó la máxima calificación.

La calidad de esta carne, reconocida y certificada por el Ministerio desde el 27 de abril del 2018, para el uso del logotipo de Raza Autóctona 100%, está estrechamente vinculada a la alimentación, sus características autóctonas y el entorno en el que se crían y desarrollan, en pleno campo y en libertad.

Su carne aporta nutrientes esenciales para la alimentación en cantidades más que suficientes de lo que se requiere en la ingesta diaria recomendada. En cuanto a la presencia de metales pesados o tóxicos para la salud, en la carne de vaca palmera, no se detectan, no aparecen. Cabe destacar que en ocasiones, estos metales tóxicos para la salud aparecen en carnes foráneas, con una intensidad, diez veces superior, a los hallados en la raza autóctona palmera, aunque no superan los límites máximos permitidos.

La calidad es muy apreciada por los carniceros de la Isla, que con cualidades que la diferencian de otras, sobre todo en el color rojizo y el sabor intenso y exquisito. En la mesa, esta carne está siendo muy valorada por los chefs canarios, incluso en la alta cocina.

Por otro lado aporta a nuestra gastronomía un referente singular, dando a la Isla de La Palma una proyección gastronómico-ganadera diferenciada. Detrás de cada producto se vincula con nuestra cultura, gente, tradicional, rigurosa, profesional y garantizada. Desde hoy, dijo el vicepresidente de AVAPAL, “los palmeros, tienen más que razones para llevar a su mesa carne de ganado vacuno palmero, que se incorpora a la eclosión del producto local canario en el ámbito canario y nacional.

FLOW
CARTANET
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