HEINEKEN

La caléndula, maravilla, botón de oro, entre otros nombres…

CAJA_SIETE

huleymantel.com está de enhorabuena. Con periodicidad semanal Laura López Terrón, alma máter de MiJardínseCome nos va a adentrar en el maravilloso mundo -y con todas las letras-  de las flores comestibles y especies botánicas que, además de su belleza y plasticidad en los paisajes, aportan matices y sabores curiosos a los recetarios. Laura López inicia esta andadura con la caléndula. Que disfruten de esta nueva faceta divulgativa en la plataforma gastronómica del Grupo AtlánticoHoy.

Normalmente de color naranja o amarillo, aunque también existen las de colores pálidos, más anarajados o rojizos. Su prima menor (por ser más pequeña ) caléndula silvestre (calendula arvensis) crece, como su propio nombre indica, de manera silvestre por nuestros campos durante las épocas más frescas. Una mala hierba comestible fácil a reconocer y comer.

La caléndula destaca por sus virtudes medicinales, sobretodo para tratar problemas de la piel (en infusiones en aceite), como alidada de las mujeres para tratar los dolores menstruales, digestivos y como que allá por donde pasa suaviza y calma los dolores.

Sus pétalos frescos, de color intenso se consumen en fresco donde se presten. Cierto es, que si comemos unos cuantos de una sola vez, nos amargan un poco. Su textura es delicada pero crocante y su aroma es ligero pero característico a la flor.  Los pétalos secos son conocidos como el azafrán de los pobres que utilizaban los campesinos para dar color a su cocina. Hoy se abren múltiples posibilidades a quien le preste una pizca de atención.

Es una planta de muy fácil cultivo, que además nos regala sus flores todo el año, que cuantas más flores quitemos (mejor a eso del medio día) más flores nos va a dar y que pinta con su color y vistosidad a nuestros huertos y jardines. Es una planta que además se utiliza mucho en la agricultura ecológica asociada a los cultivos ya que actúa como repelente de plagas, al mismo tiempo que atrae abejas a nuestro jardín.

Y bueno, cuando una se pone a pensar en caléndulas, flores, brotes, naturaleza y cocina se le viene rápidamente a la cabeza muchos grandes chefs, pero una muy especial Iolanda Bustos y su restaurante La Calèndula. Cocinera biodinámica a la que admiro y quien tanto me inspira, por sus modos, ritmos, su bien hacer y su naturaleza.

¿Flores para que os quiero? Y es que ¿cómo no os voy a querer?

Laura López Terrón

CORAZON_DE_ESCAMAS
CARTANET
No existen comentarios

Publicar un comentario